No hay nada de malo en querer más

 No hay nada de malo en querer más…



¡Esa es una mentira que el mundo quiere que creas!
Hay mucho de malo en la codicia. De hecho, Juan nos dice que Judas quería más, y solía “apropiarse del dinero de la bolsa.” (Juan 12:6).
Estaba reflexionando sobre esto mientras conducía al trabajo esta mañana después de dejar a mi hija en la escuela.
¿Te lo puedes imaginar? Quédate conmigo un momento mientras te comparto una experiencia personal.

Recientemente he pasado por un proceso que ha puesto a prueba mi fe de una manera que nunca antes había experimentado. Durante los últimos 8 meses, Dios me ha pedido que le entregue mi situación, pero como alguien que ha tenido que defenderse emocionalmente desde los 7 años (algún día compartiré mi testimonio), tengo un serio problema al permitir que alguien más tenga control sobre mi corazón.

Ha sido un constante ir y venir entre nosotros—Él pidiéndome que le entregue las cosas, y yo diciendo “ok,” pero luego queriendo decirle cómo hacerlo, cuándo hacerlo y qué debe hacer. Bueno, sabemos que eso no es realmente entregarlo todo, ¿verdad?

Hace un par de semanas, me encontré nuevamente en mi carro, que parece ser el único lugar donde tengo algo de tiempo a solas últimamente, y sentí al Espíritu Santo preguntarme: “¿De qué tienes miedo?” No sabía cómo responder, pero claro, Él lo sabe, así que preguntó: “¿Tienes miedo de que no pueda proveer para ti?”
Yo dije, bueno, supongo, sabiendo que eso es parte, pero no todo.
Él dijo: “Mira a tu alrededor, todo me pertenece.”
No dije nada, pero pensé: en realidad, las personas cuyos nombres están en las escrituras de propiedad son los dueños, y Él dijo: “No, ellos solo administran eso para mí. Yo soy dueño de todo lo que está bajo los cielos.” (Deuteronomio 10:14).

Unos días después, volvió a preguntar: “¿De qué tienes miedo?”
“No sé,” respondí, sabiendo que Él ya lo sabe.
Él dijo: “¿Tienes miedo de enfermarte y que no pueda sanarte? Tengo el plano de tu cuerpo en los agujeros de mis manos.”
Inmediatamente tuve una imagen mental de los clavos en sus manos, y la palabra en Isaías: “Por sus heridas fuimos sanados.” (Isaías 53:5).
Pensé, qué tonto puede sonar pensar que quien creó mi cuerpo no tenga la capacidad de sanarlo.
Luego recordé a las personas por las que he orado para que fueran sanadas y murieron, y sentí en mi espíritu que tal vez murieron, pero debería considerarlo como que llegaron al cielo antes que yo.

Finalmente, durante un momento de oración, Dios volvió a preguntar: “¿De qué tienes miedo? ¿Tienes miedo de estar sola?”
Y, una vez más, Él me conoce mejor que yo misma, así que no necesitaba responder, pero me recordó que Él es amor (1 Juan 4:8), y que no nos deja ni nos abandona (Deuteronomio 31:6).

Él es mi fortaleza (Efesios 6:10).

Sabiendo eso, hoy mientras conducía al trabajo, estoy contemplando cómo Judas tenía a Jesús con él. ¿Qué más podía querer?
Si quería amor, Jesús es amor.
Si quería fortaleza, Él es la fuente de sabiduría y fuerza.
Si quería dinero, toda la plata y el oro son suyos (Hageo 2:8).
Si quería creatividad, Génesis está lleno de ejemplos de cuán creativo puede ser Dios.
Si quería verdad, Jesús es la fuente de la verdad (Juan 14:6).
Si quería atención, caminaba con aquel que las multitudes se reunían para ver.

El tan esperado Mesías estaba allí con él, y Judas lo sabía, lo había visto hacer milagros.
Pero Judas quería más.

El mundo le hizo pensar que debía tenerlo. Que podía tenerlo.
La codicia lo cegó, y sin saberlo, ya lo había matado espiritualmente mucho antes de decidir quitarse la vida (Mateo 27:5).

Eso es a lo que lleva la apatía espiritual: a una muerte espiritual.

La codicia lo cegó, y sin saberlo, ya lo había matado espiritualmente mucho antes de decidir quitarse la vida (Mateo 27:5).

Eso es a lo que lleva la apatía espiritual: a una muerte espiritual.
Una mala decisión pequeña tras otra.
Una pequeña mentira aquí y allá, sin importancia, ¿verdad?
Un pequeño paso en la dirección equivocada aquí, otro allá, y lo siguiente que sabes es que estás en un camino de destrucción.

Judas no se despertó un día y decidió traicionar a Jesús; fue un pequeño paso tras otro, una moneda aquí y otra allá.
Un pensamiento que entretuvo por demasiado tiempo se convirtió en una emoción que lo llevó a la acción final, y luego vinieron las consecuencias que no pudo revertir.

Eso es lo que el mundo no te dice.
Hay mucho de malo en querer más cuando ya lo tienes todo, cuando tienes a Jesús.

There's nothing wrong with wanting more

 

There’s nothing wrong with wanting more…

 


That’s a lie the world wants you to believe!


There’s a lot wrong with greed. 

In fact, John tells us that Judas wanted more, and he used to “help himself to the money in the bag.” (John 12:6).


I was reflecting on this as I was driving to work this morning after dropping my daughter off at school.
Can you imagine? Stay with me for a minute as I explain a personal experience.
I have recently gone through a process that has tested my faith in ways I have never experienced before. For the last 8 months, God has asked me to surrender my situation to him, but as someone who has emotionally had to fend for herself since the age of 7 (one day I will tell my testimony), I have a serious issue letting anyone else have control of my heart.

It’s been a constant back‑and‑forth between us—him asking me to hand things over, and me agreeing, yet still wanting to direct how, when, and what he should do. Well, we know that’s not necessarily surrendering it all! Anyway, a couple of weeks ago, I found myself again in my car, where it appears it’s the only time I have had some true alone time nowadays, and I felt the Holy Spirit ask me, "What are you afraid of?" I didn’t know how to answer that, but of course, he knows, so he asked, "Are you afraid I’m unable to provide for you?" I said, well, I guess, knowing that’s part of it, but not all. He said, look around you, I own it all. I didn’t say anything, but I thought to myself, actually, the people whose names are on the deeds own it, and he said, No, they administer those for me, I own everything under the heavens (Deuteronomy 10:14). A few days later, again he asks, what are you afraid of? I don’t know, I answered, knowing that he already knows. He said, are you afraid you’ll get sick and I won’t be able to heal you? I have the blueprint of your body in the holes of my hands. I immediately got a mental picture of the nails in his hands, and the word in Isaiah, by His stripes we are healed (53:5). I thought to myself, how silly it may sound of me to think that the one who created my body may not have the possibility of healing it. Then I remembered the people I’ve prayed for healing for and have died, and felt in my spirit that they might have died, but I should just consider it as they reached Heaven sooner than I did. Finally, during a moment of prayer, God asked again, what are you afraid of? Are you afraid of being alone? And, again, He knows me better than I know myself, so I didn’t need to answer, but he reminded me that he is love (1 John 4:8), and that He neither leaves us nor forsakes us (Deuteronomy 31:6). He is my strength (Ephesians 6:10).

Knowing that, today, as I was driving to work, I’m contemplating how Judas had Jesus with him. What more could he possibly want? If he wanted love, Jesus is love. If he wanted strength, he is the source of wisdom and strength. If he wanted money, all silver and gold is His (Haggai 2:8). If he wanted creativity, Genesis is full of examples of how creative God can be. If he wanted truth, Jesus is the source of truth (John 14:6). If he wanted attention, he was walking with the one that masses were gathering to come and see. The long-awaited Messiah was there with him, and Judas knew it; he had seen him perform miracles. But Judas wanted more.

The world let him think he should have it. That he could have it. Greed had blinded him, and, unknowingly, had already spiritually killed him long before he decided to end his life (Matthew 27:5). That’s what spiritual apathy will lead to: a spiritual death. One small bad decision after another. A small lie here and there, no big deal, right? One small step in the wrong direction here, another there, and the next thing you know, you are heading into a path of destruction. Judas didn’t wake up one day and decide to betray Jesus; it was one small step after another, a coin here and another there. A thought he entertained for way too long turned into an emotion that led to the ultimate action, and then came the consequences he couldn’t take back! That’s what the world fails to tell you. There’s a lot wrong with wanting more when you have it all already, when you have Jesus!

So, I don't know what you may be struggling with today, but if you are finding yourself like me, wanting more out of life, but at the same time, struggling to let go, I'm here to encourage you to surrender and let God do the work.  

La Oracion usando el Bosquejo de la Tienda De Reunion


 En el libro de Éxodo encontramos unos capítulos que si soy honesta por muchos años simplemente me salté sin prestar mucha atención, pero hoy traen mucha sabiduría a mi vida. La Tienda de Reunión era donde Moises se encontraba con Dios. Hace unos años leí un libro por un hombre llamado David Yonghi Cho fue un hombre de Dios usando por el Espíritu Santo en gran manera. Su libro, The Tabernacle Prayer, me llevo a repasar esos capítulos en Éxodo con una nueva perspectiva, pero también a orar de una nueva manera.

El bosquejo que la oración de la Tienda de Reunión es uno que hará que tu corazón arda por más comunión con Dios. Si tienes dificultad orando, este bosquejo es para ti. Si tu corazón añora poder orar de una manera eficaz que provoque la presencia de Dios, este bosquejo es para ti. Si estas cansado(a) de que tu tiempo de oración sea monótono y rutinario, este bosquejo es para ti. Pero primero, ¿por qué es necesario orar?

¿Por qué debo orar?

La oración es fundamental para la vida cristiana. ¿Cómo lo sabemos? Jesús oró en cada ocasión que pudo. Oró para alabar al Padre (Mateo 11:25). Nos enseñó a orar en Mateo 6:9. Oró por su amigo, Lazaro (Juan 11:41). Cuando su alma estaba turbada, (Juan 12:27). Oró intensamente en medio de su agonía (Lucas 22:41). ¡Incluso, oró en la cruz por aquellos que lo asesinaban! En fin, Jesús oró, y nuestra responsabilidad como sus seguidores es vivir nuestras vidas según el ejemplo que él nos dio.

Pero también, oramos por que el orar, es hablar con Dios.  ¿Alguna vez, has tenido una relación con alguien con quien nunca te has comunicado? ¿No sería una muy buena relación no? Para que una relación sea fortalecida y tenga intimidad, debe tener una buena fuente de comunicación. Esa fuente es la oración para aquellos que anhelan una relación íntima con Dios. Entonces, estén siempre alegres. Oren sin cesar, den gracias a Dios en toda ocasión por que esta es la voluntad de Dios el Padre para ustedes en Cristo Jesús (1 Tesalonicenses 5:16). Pablo nos exhorto de esta manera, no se preocupen por nada. Mas bien en oración y ruego presenten sus peticiones a Dios y denle gracias (Filipenses 4:6). Dedíquense a la oración (Colosenses 4:2). Perseveren en la oración (Romanos 12:12). El Señor esta cerca de quienes lo invocan, de quienes lo invocan de verdad (Salmos 145:18). ¿Pero, por cuanto tiempo debo orar?

¿Qué tan larga debe ser mi oración?

 

En ninguna parte de la biblia encontraremos un requisito de cuánto tiempo es apropiado orar. ¡Incluso, la indicación es orar en todo tiempo! (Efesios 6:18). ¿Entonces, como puedo hacer esto si tengo otras responsabilidades? Nunca, dejando de orar. Por eso el bosquejo de La Tienda de Reunión para mí ha funcionado tan bien. Sin embargo, Jesús, si les cuestionó a los discípulos el por qué ni siquiera pudieron orar por una hora (Mateo 26:40). Así que la mayoría de las personas recomiendan mínimo de una hora diaria. Para mi este bosquejo de oración matutina ha servido para abrir un canal de comunicación con el Espíritu Santo que me permite estar en comunión con Él a lo largo del día.

Quédate conmigo y entremos en esta aventura de explorar la Tienda de Reunión para encontrarnos con Dios a diario.

Text Box: Entrada

A continuación, una ilustración de lo que se entiende era la Tienda de Reunión de acuerdo con Éxodo 25-30.                                  .  

 

 

 

 


 

 

 

          Entrada

 

Siguiendo el bosquejo de la Tienda de Reunión entramos en nuestra oración a Dios según la Biblia dando gracias. Salmo 100:4 dice, entrad por sus puertas en actitud de agradecimiento. Otras versiones dices, entrad por sus atrios en alabanzas. La clave es que la llave a la presencia de Dios es ser agradecido. Cuando damos gracias a Dios independientemente de las circunstancias en las que nos encontramos, abrimos un canal de comunicación con Él. Dar gracias en todo momento, dijo Pablo (1 Tesalonicenses 5:18). ¡Siempre hay algo por lo que debemos estar agradecidos!

      Altar de Sacrificios

 

En el altar de sacrificios sabemos se sacrificaban los animales que se ofrecían como sacrificios de expiación por los pecados del pueblo. Obvio, Jesús, el cordero inmolado en la cruz, fue el ultimo sacrificio necesario para la humanidad. Sin embargo, la necesidad de confesar nuestros pecados y arrepentirnos de ellos no se eliminó con la cruz. Si confesamos nuestros pecados, Él es justo y fiel para perdonarnos y limpiarnos de toda maldad (1 Juan 1:9). Confiesen unos a otros sus pecados, para que sean sanados (Santiago 5:16). Quien encubre su pecado jamás prospera; quien lo confiesa y lo deja, alcanza la misericordia. (Proverbios 28:13). Por tanto, para que sean borrados sus pecados, arrepiéntanse y vuélvanse a Dios. (Hechos 3:19). Así que para que podamos llegar a intimidar con Dios tenemos que confesar nuestros pecados conocidos y aun los no conocidos. En Levítico 5 Dios le advierte al pueblo de Israel que el desconocer que han pecado no los libra de las consecuencias. Por lo tanto, cuando pedimos perdón por nuestros pecados debemos ser conscientes de aquellos pecados ocultos y pedir al Espíritu Santo de Dios que nos muestre las maneras en que hemos pecado sin intención. El enemigo es astuto y en ocasiones nos hace pecar sin nosotros ni siquiera saber que lo estamos haciendo.

 


          Lavado para limpiarse

 

Para aquellos que jugaron en el lodo de niños saben lo divertido que puede ser. ¡Bueno a lo mejor solo me pareció así a mí! Pero, cuando mamá o papá se fijaban y nos llamaban una vez salíamos del lodo, ya no éramos parte del lodo. Éramos libre de seguir revolcándonos y ensuciándonos mas e incluso de caer mas al fondo. Sin embargo, aun estas sucio(a) hasta que eres limpio(a). En la Tienda de Reunión había una especie de vasija de agua, o lava manos (sin plomería) que cumplía la función de limpiar las manos de aquellos que habían presentado sacrificios por sus pecados.

En esta parte de la oración es donde pedimos al Espíritu Santo que ahora que somos perdonados por nuestros pecados nos limpie de todo residuo de maldad que pueda permanecer en nosotros. Una vida de pecado deja manchas y Él Espíritu Santo es el único con la capacidad de purificar nuestros corazones.
¿Te imaginas presentarte algún día ante un rey todo sucio(a) con trapos rotos, manchados y viejos? De ninguna manera, ¿no? Tampoco debemos hacerlo con Dios. Cuando nos estamos alistando para presentarnos ante Él, debemos cambiarnos las vestiduras, ponernos vestimenta blanca como la nieve sin manchas, (Efesios 5:27). Pablo nos recordó siempre buscar la santidad sin la cual nadie verá al Señor (Hebreos 12:14). Acérquense a Dios y él se acercará a ustedes. ¡Pecadores, límpiense las manos! ¡Ustedes, los indecisos, purifiquen su corazón! (Santiago 4:8).

 

Mesa del Pan

En esta parte del bosquejo buscamos partir el pan de vida con Dios. Jesús dijo, no solo de pan vivirá el hombre, sino de la palabra que sale de la boca de Dios. (Mateo 4:4). Así, que en esta parte de tu tiempo con Dios busca tu Biblia, tu libreta/cuaderno y un lápiz y lee y estudia las escrituras. ¡En mi tiempo con Dios en las mañanas este es el momento que me levanto del suelo y le digo al Espíritu Santo, ahora tu prepara el pan mientras que yo busco el café! 😊 Entonces me siento a leer la porción de la palabra que me corresponde en ese momento. Ya sea que uses un devocional diario, que sigas la dirección de un mentor espiritual o que sigas un plan de lectura bíblica electrónico, la decisión es tuya. Lo importante es que entiendas que leer y estudiar las escrituras es otra de esas llaves que te lleva a tener una relación de intimidad con Dios. La cantidad de cristianos que oigo quejarse de que no oyen la voz de Dios, pero nunca abren sus Biblias me deja sorprendida. Dios es un Dios vivo. Es también un Dios sabio. Hace muchos años dijo todo lo que tendríamos que saber para vivir HOY una vida de su agrado. Si quieres saberlo, abre tu Biblia.

 

Altar de Incienso

El altar de incienso debería permanecer encendido en todo momento ordenó Dios (Levítico 6:12). Cuando tomó el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero. Cada uno tenía un arpa y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos. (Apocalipsis 5:8). David, reconoció que sus oraciones eran “aroma agradable” al Señor que se levanta en el altar de su trono (Salmo 141:2). Lo mas interesante de esto es que el altar de incienso esta justo antes de la cortina que divide el lugar santo del lugar santísimo. El lugar santísimo es donde se encuentra el Sumo Sacerdote, o sea Jesús. En otras palabras, si quieres alcanzar el Arca de su Presencia debes a este punto elevar tu oración al cielo.

Arca de Su Presencia

Y esta es la mejor parte de todas, no tienes que dejarlo ahí. Una vez, presentes tus peticiones y le des espacio en silencio al Espíritu Santo para que Él también hable si así lo quiere, puedes seguir en esa comunión a lo largo del día.  Invita al Espíritu Santo a que te acompañe al trabajo, a la escuela, en lo quehaceres de la casa…. en fin, no tienes que dejarlo sentado esperando en la misma silla o rincón donde lo encontraste en la mañana. Invítalo a que te acompañe a lo largo de tú día.

Cuando invitas a Dios a que deposite el Arca de su Presencia en tu corazón esa presencia ira contigo a donde quiera que tu vaya. Es más, le das rienda suelta y control absoluto de tu vida y el Espíritu Santo se convierte en esa voz que percibes en tu espalda guiando el camino todo el día, diciéndote por aquí no, por allí sí (Isaias 30:21).

 

Al final del día

Y cuando llegue el fin de tu día, vuelve a tu lugar de encuentro con tu amado. Antes de ir a la cama repasa el día con Dios y una vez más, empieza agradeciendo todo lo vivido. Pidiendo perdón por los momentos en los que no actuaste de la manera que El espero de ti, confesando cuales fueron esos momentos. Pidiendo que el remueva de tu corazón toda la contaminación a la que fuiste expuesto(a) a lo largo de tu día, y una vez más comparte el pan con tu Padre. Me encanta recitar en voz alta el Salmo 4 a la hora de dormir. Y aun cuando quiero cerrar mi día, le pido a Dios que cuando mi cuerpo físico descanse mi espíritu permanezca en comunión con su Espíritu. Le pido sueños proféticos y reveladores que me permitan estar preparada espiritualmente para lo que pueda enfrentar el próximo dia.

  


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Aplicando principios bíblicos a nuestro estilo de liderazgo



Me encanta leer, pero lo que más disfruto leer es la Palabra de Dios. ¿Sabías que la Palabra de Dios no es solo un manual para vivir una vida piadosa, sino que también enseña cómo ser un buen líder?

Hay muchos ejemplos de buenos líderes en la Biblia, pero me interesa la vida de Moisés, porque es el primer ejemplo de liderazgo que encuentro en las Escrituras. Éxodo 17 detalla uno de los primeros relatos de Moisés sirviendo como líder de los israelitas. Su pueblo estaba siendo atacado, y su rol cambió de motivador durante su peregrinación fuera de Egipto a comandante. Como buen líder, ejerció sus habilidades de delegación al designar a Josué como reclutador del ejército. “Escoge algunos hombres y sal a pelear.” (Éxodo 17:9).

Por lo tanto, ¡un buen líder delega! Ahora bien, eso es difícil de hacer, especialmente si eres como yo. Si quiero que algo salga bien, lo hago yo misma. El problema con esa mentalidad es que pronto te encuentras agotada y ya no puedes desempeñar tus funciones con excelencia. Cuando Jetro, el suegro de Moisés, vino de visita y notó que Moisés estaba haciendo todo él solo, le dijo: “El trabajo es demasiado pesado para ti; no podrás hacerlo tú solo.” (Éxodo 18:18). Antes de pensar que, como suegro, por supuesto criticaría el trabajo de Moisés, consideremos esto por un momento. Éxodo 18:13 dice: “Al día siguiente, Moisés se sentó para juzgar al pueblo, y ellos estuvieron delante de Moisés desde la mañana hasta la tarde.” Creo que todos podemos estar de acuerdo en que la gente esperando todo el día para ser atendida no es una buena señal de eficiencia en el proceso. ¿Verdad? Las habilidades de Moisés estaban siendo limitadas por el hecho de que, como ser humano, ¡no estaba destinado a hacerlo todo solo!


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Pero antes de comenzar a delegar, hay un modelo que Moisés siguió. Jetro le dice a Moisés que “escoja hombres capaces” (Éxodo 18:21). Seleccionar a alguien capaz de hacer el trabajo será crucial. Igualmente importante será escoger a alguien que pueda desempeñar las funciones con la misma excelencia con la que tú lo harías. Para lograrlo, debes establecer expectativas claras. Éxodo 18:20 dice: ¡enséñales, muéstrales y asígnales responsabilidades!

Tómate el tiempo para enseñar a quienes vas a apoyar cuáles son tus expectativas y por qué operas de la manera en que lo haces, permitiéndoles también la libertad de emplear su propia creatividad y habilidades. Esto les permitirá rendir al máximo, y los resultados finales te beneficiarán. Al enseñar a alguien, recuerda que no todos aprendemos de la misma manera. Algunos somos aprendices prácticos, otros aprenden escuchando, y otros observando. Conoce a tu gente y proporciona un ambiente que favorezca su aprendizaje. Y sí, entiendo que requiere tiempo y esfuerzo que no todos estamos dispuestos o somos capaces de ofrecer, pero piensa en esto: ¡el tiempo que inviertes hoy te libera mañana!


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Muéstrales el camino siendo tú el ejemplo. Como líder, al igual que un padre, puedes decir una cosa y, sin darte cuenta, estar haciendo otra. Permite que tu equipo te conozca a un nivel más profundo dándoles tiempo para observarte y aprender de ti. Esto llegará con el tiempo y la confianza. Hablando de confianza, asegúrate de que la persona a quien delegas también sea digna de confianza. Necesitarás confiar en que seguirá tu liderazgo. Una vez tuve un jefe que me enseñó que las habilidades de liderazgo de un buen líder se evidencian en su ausencia. En otras palabras, ¡cómo se comporta tu equipo cuando no estás presente es el verdadero testimonio de tu estilo de liderazgo! Si has hecho un buen trabajo seleccionando, delegando y capacitando, eso se verá cuando te apartes.

Finalmente, ¡asígnales responsabilidades! Asígnalas y da un paso atrás. Déjalos trabajar. Con esto no quiero decir que los dejes manejar el barco y, si todos se hunden, sea su culpa. Lo que quiero decir es que ahora tomas el asiento trasero y los dejas conducir. Permanecerás en el vehículo y atento a cualquier recomendación que puedas hacer, pero confiarás en su capacidad para desempeñarse y, más importante aún, en tu capacidad para haber seleccionado y delegado correctamente.

Algo más que realmente llama mi atención sobre las habilidades de liderazgo de Moisés es que, incluso cuando sabía que su pueblo estaba equivocado, él era rápido para interceder por ellos. Moisés a menudo se encontraba intercediendo por los israelitas ante Dios, como en el incidente del becerro de oro (Éxodo 32), la rebelión en Cades (Números 14) y la rebelión de Coré (Números 16). Moisés le recordaba a Dios su pacto, apelaba a su misericordia, e incluso en un momento ofreció su propia vida, sugiriendo ser borrado del Libro de la Vida en lugar de su pueblo (Éxodo 32:31). ¡Este es el máximo acto de sacrificio que un líder puede hacer! Como líder, debes ser el mayor animador y defensor de tu equipo. Si están equivocados, corrígelos, pero hazlo en privado. En público, reconócelos, elógialos y agradéceles.



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Construyendo una Marca Personal en la Era de la IA

 En un mundo donde los algoritmos suelen dar la primera impresión, tu presencia digital importa más que nunca. Aquí tienes cómo destacar:

Optimiza tu perfil de LinkedIn con palabras clave relevantes para los roles que deseas.



Tenemos un blog separado sobre cómo optimizar tu perfil como tu currículum electrónico, ¡asegúrate de revisarlo!

Comparte ideas y contenido que reflejen tu experiencia e intereses. Cuando publiques en redes sociales, asegúrate de que tu contenido refleje tanto tu experiencia como tus aspiraciones profesionales. Alinea tus publicaciones con el rol al que aspiras—ya sea CEO, Director de Operaciones u otra posición de liderazgo. Si tu meta es llegar al C‑suite, tu contenido debe hablar de prioridades a nivel ejecutivo como crecimiento estratégico, innovación y liderazgo organizacional.

Cada publicación es una oportunidad para demostrar la profundidad de tu conocimiento. No dejes ninguna duda en la mente de tu audiencia de que dominas tu campo—y de que ya estás pensando como el líder que aspiras a ser.

Participa en comunidades en línea creadas para personas de tu industria, posiblemente con el mismo puesto o intereses. Por ejemplo, grupos de administradores de oficinas médicas, infraestructura de TI, etc.
Ofrece tus consejos sobre temas actuales, comparte mejores prácticas y asegúrate de hacer las preguntas correctas.

Publica con regularidad, ¡pero no demasiado! No quieres que tu audiencia piense que estás todo el día en redes sociales, pero sí quieres mantenerlos interesados. Encuentra el equilibrio adecuado para tu industria. Comparte tus actividades y tu día. Publica fotos y sube un video de vez en cuando. Y sí, muy Millennial de mi parte, ¡pero crea un eslogan que te defina! Por eso yo pongo #lsconsultingservices en todas partes 😆

Crea cuentas en redes sociales que sean apropiadas para tu campo. Por ejemplo, si eres plomero, es probable que LinkedIn no sea tan útil para ti, pero Facebook sí podría serlo.

Mantente comprometido. Esto es a largo plazo; no construirás una marca de la noche a la mañana.

Crea un portafolio que muestre tus proyectos, certificaciones y crecimiento. Esta es una oportunidad perfecta para incluirlo también en tu perfil de LinkedIn. Asegúrate de que tu audiencia no tenga ninguna duda de que eres un experto en tu área.

Por último, ¡mantente conectado! Desarrolla una red a la que puedas recurrir cuando lo necesites. Rodéate de personas que ya lo están haciendo bien. Al final del día, ¡con quién te rodeas tiene un impacto poderoso en quién te conviertes!

Como siempre te exhortamos a que nos visites en www.lsconsultingservices.net o nos contactes en las redes para más información de nuestros servicios disponibles. 




Building a personal brand

Building a Personal Brand in the AI Age

In a world where algorithms often make the first impression, your digital presence matters more than ever. Here’s how to stand out:

Optimize your LinkedIn profile with keywords relevant to your target roles. 



We have a separate blog on how to optimize your profile as your electronic resume, be sure to check that out! 
Share insights and content that reflect your expertise and interests. When sharing content on social media, make sure it reflects both your expertise and your professional aspirations. Align your posts with the role you’re working toward—whether that’s CEO, Director of Operations, or another leadership position. If you're aiming for the C-suite, your content should speak to executive-level priorities like strategic growth, innovation, and organizational leadership.

Every post is an opportunity to demonstrate your depth of knowledge. Leave no doubt in your reader’s mind that you understand your field—and that you're already thinking like the leader you aspire to become.

Engage in online communities that are created for those in your industry, possibly with the same job title or interests. For example, medical office manager groups, IT infrastructure, etc.
Provide your advice on current topics, share best practices, and be sure to ask the right questions.
Post regularly, but not too much! You don't want your audience thinking that you're always on social media, but you also want to keep them engaged. Find the right balance for your industry! Share about your activities and day! Post pictures and throw a video every once in a while. And I know, so Millennial of me, come up with a tag line that defines you! That's why I throw #lsconsultingservices everywhere! 😆

Create social media accounts appropriate for your field. For example, if you're a plumber, chances are that LinkedIn is not going to be as useful for you, but Facebook might. 

Stay committed! This is for the long run; you won't build a brand overnight.


 Create a portfolio that showcases your projects, certifications, and growth. This is a perfect opportunity to include those in your LinkedIn profile. Be sure to leave your audience with no doubt that you are an expert in your field. 

Lastly, stay connected! Develop a network you can tap into if need be. Surround yourself with more folks who are already doing it right. After all, who you surround yourself with has a powerful impact on who you become! 

Why You Should Never Trash the Interviewer—Even If You're Tempted

 Why You Should Never Trash the Interviewer—Even If You're Tempted

I've seen enough of this being done lately and felt compelled to write this blog! We’ve all been there. You walk out of an interview feeling frustrated, misunderstood, or even disrespected. Maybe the interviewer seemed distracted, asked irrelevant questions, or didn’t seem to grasp your value. I know, I've had my share of interview nightmares, from being asked if I have children, to being scheduled for an interview only to be canceled right before it because the 'right candidate' had already been identified! How? You didn't even interview me yet! The temptation to vent—online or offline—is real. But here’s the truth: no matter how justified your feelings may be, publicly criticizing the person who interviewed you is a mistake that can cost you more than you realize.



Your Reputation Is at Stake

In healthcare operations and leadership, your reputation travels faster than your resume. Hiring managers talk. Recruiters remember. And in tightly knit industries like ours, word gets around. A single negative comment—especially on LinkedIn or industry forums—can paint you as reactive or unprofessional, even if your critique was valid. No one wants someone in their team who has no filters! You want an audience for your frustration; you want others to validate those feelings, but trust me, publicly shaming an industry leader is not a good way to find yourself your next role. 

Emotional Intelligence Is a Leadership Skill

If you're aiming for a leadership role, this is especially important, as you're expected to model emotional intelligence. That means showing restraint, perspective, and grace under pressure. Venting about an interviewer—even in vague terms—signals the opposite. Leaders rise above, even when the situation feels unfair.

Every Interview Is a Learning Opportunity

Instead of trashing the interviewer, ask yourself:

  • What could I have done differently to steer the conversation?
  • Did I prepare enough to translate my experience into their language?
  • Was this a cultural mismatch—and if so, what does that teach me about the environments I thrive in?

Turning frustration into reflection is a powerful way to grow—and it positions you as someone who learns, adapts, and leads. Ultimately, if that role was not the right fit for you or for them, you must move on to the next opportunity. 



 The Long Game Matters

You never know who’s watching. That interviewer might move to a different company and remember your name. They might refer you to a colleague. Or they might circle back months later with a better opportunity. Burning bridges—especially publicly—closes doors you didn’t even know were open. By the way, if you're serious about growing your network, some of the most valuable people to have in your corner are those who know you—and aren’t afraid to offer constructive critique.

Let me explain as a leader in healthcare, continuous growth isn’t optional—it’s essential. And one of the most powerful ways to evolve is to identify the skills or qualities you may have lacked in the past and actively develop them. Who better to help you do that than the people who once considered hiring you, but ultimately didn’t?

Their feedback—if you're open to it—can be a goldmine for professional development. It’s not about dwelling on rejection; it’s about turning missed opportunities into momentum.

 What to Do Instead

If you must, vent privately to a trusted mentor or friend.

  • Journal your thoughts to process the experience.
  • Follow up professionally with a thank-you note, even if the interview felt off.
  • Refocus your energy on preparing for the next opportunity. 
  • Consider expanding your network - and inviting the interviewer to it! This is a great way to help them get to know you in the long run and keep you in mind for future opportunities! 


In the end, professionalism isn’t just about how you show up—it’s about how you respond when things don’t go your way. Stay focused, stay gracious, and keep building the career you deserve.

For more career coaching, leadership development, and operational consultation services, visit www.lsconsultingservices.net. Text or call 689-224-9789. 

No hay nada de malo en querer más

 N o hay nada de malo en querer más… ¡Esa es una mentira que el mundo quiere que creas! Hay mucho de malo en la codicia. De hecho, Juan no...